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domingo, 1 de septiembre de 2013

Auroras polares




El otro día me topé con esta foto y no pude evitar pensar en escribir sobre este tema. Es una foto increíble.


Es una foto de la aurora austral tomada desde la ISS, la Estación Espacial Internacional. Si ya de por sí este fenómeno es impresionante, esta foto me ha dejado con la boca abierta.


Cómo no, nuestro amigo opinando lo de siempre. En realidad la aparición de auroras polares se debe a la interacción del sol con el campo magnético de la tierra. El sol está emitiendo constantemente partículas hacia el espacio. Cuando los protones y electrones, partículas cargadas, se acercan a la tierra, el campo magnético terrestre las redirecciona a las regiones polares, donde chocan con los átomos y moléculas de oxígeno y nitrógeno, que son los componentes más abundantes del aire. Este choque excita estos átomos y moléculas y la desexcitación posterior genera luz visible. De ahí que seamos capaces de ver esos llamativos colores verdes y rojos. Las auroras surgen en una zona de la atmósfera llamada ionosfera. Si la aurora ocurre en el hemisferio norte se llama aurora boreal y en el hemisferio sur se conoce como aurora austral.

Obviamente, las auroras sólo se ven de noche. Sólo así nuestro ojo puede captar esa emisión en el visible.
Los diferentes colores se deben al átomo o molécula que lo emite. Así, el oxígeno atómico emite en la longitud de onda del verde (este es el color más frecuente y dominante en una aurora), el oxígeno molecular emite en el rojo y el nitrógeno en el azul-violeta. La combinación de estos colores produce las distintas tonalidades de las auroras.

Normalmente, sólo aparecen en regiones polares, como ya hemos dicho, pero en épocas de fuertes tormentas solares (como está ocurriendo ahora mismo, donde el sol se encuentra en el máximo de su ciclo de once años), la enorme cantidad de partículas que llegan a la tierra permite que puedan llegar a verse en otras latitudes. De hecho, se han documentado auroras boreales sobre Londres, Madrid e incluso La Habana (durante la gran tormenta solar de 1859).

Pero alrededor del sol giran más planetas y éstos también tienen campo magnético. Por tanto, también van a producir sus propias auroras. Los campos de Júpiter y Saturno son mayores que los de la tierra, pero los Mercurio, Neptuno y Urano son menores. No obstante, esto no impide que también se hayan tomado imágenes de auroras en su atmósfera.

En el caso de Júpiter, el campo magnético es tan intenso que no necesita de vientos solares para producir auroras miles de veces más potentes que las terrestres. Eso sí, la emisión se produce en la longitud de onda de los rayos-X, por lo que no son visibles al ojo humano.



Fotografías de la NASA tomadas por el telescopio Hubble de las auroras de Jupiter

Respecto a Saturno, las auroras ocurren en el ultravioleta y se producen por la emisión por desexcitación de átomos y moléculas de hidrógeno, produciendo respectivamente los colores rojo y blanco que vemos en la fotografía inferior.

 Fotografía de la NASA y el Telescopio Hubble mostrando la aurora en el ultravioleta de Saturno.

Yo tuve que viajar hasta Islandia para poder ver una aurora. La verdad es que es más difícil de lo que parece. Tuvimos que esperar varios días hasta que tuvimos un día despejado y después tuvimos que alejarnos casi 100 km de cualquier población para evitar toda contaminación atmosférica. Por desgracia, mi cámara no era lo suficientemente buena, pero unos amigos tomaron algunas fotos impresionantes, como la que podéis ver abajo. Es una experiencia asombrosa.

Aurora Boreal en Islandia

Más información:

http://science1.nasa.gov/science-news/science-at-nasa/2007/29mar_bigauroras/
http://apod.nasa.gov/apod/ap000917.html

sábado, 10 de agosto de 2013

Miel de colores

Todos sabemos de qué color es la miel, me refiero a ese tono entre anaranjado y dorado que la hace tan apetecible. De hecho, ese color es tan característico que si nos dicen que algo es de color miel no necesitamos más explicaciones. Bien, qué ocurre si un día las mismas abejas que unos apicultores llevan años criando, empiezan a producir miel de distintos tonos: diferentes tonalidades de azul, algún tono verde e incluso miel roja.




Pues no Giorgio, de nuevo te equivocas, aunque es verdad que algo parecido debieron de pensar las apicultores que recogieron esta miel tan curiosa. Esto ocurrió hace unos meses en un pueblo del noreste de Francia.

 Las abejas recogen el néctar de las flores. Este néctar no está ahí por casualidad. Mientras las abejas y otros insectos polinizadores son atraídos por el dulce néctar, las partículas de polen van a quedar adheridas a su cuerpo transportándolo de una flor a la siguiente y de este modo contribuyendo a la polinización de dicha flor.

Es el caso más simple de cooperación entre especies. Las abejas toman el néctar de la flor para hacer la miel de la que se van a alimentar sus larvas y la flor se garantiza que su material genético va a pasar a la siguiente generación.

En este punto, un ser humano avispado se da cuenta de este proceso y decide que va a proporcionar un hogar a las abejas para que produzcan su miel y de paso se la queda para provecho propio. Amigos, ha nacido la apicultura. Y llegamos de nuevo a nuestros apicultores franceses que encuentran que su miel ha cambiado de color y que además no va a poder comercializarse por no cumplir los patrones de calidad.

 
Foto de un panal con la miel de colores.

Esto tuvo que ser lo que más les dolió y por eso empezaron a investigar. Resulta que las abejas normalmente trabajan en un radio de aproximadamente un kilómetro y medio, pero si pueden conseguir los azúcares que necesitan de un modo más sencillo, pueden ir más allá. Es lo que ocurrió en este caso, cuando las abejas viajaban hasta 4 kilómetros para recoger el azúcar de una fábrica que se dedicaba a tratar los desechos producidos en la fabricación de M&M's. Sí, nos referimos a las pastillitas de colores rellenas de chocolate. Sorprendente.


Al tener el azúcar tan a mano, el trabajo de las abejas se simplificó, aunque tuvieran que desplazarse mucho más lejos de la colmena, en contra de sus costumbres. El problema o quizás lo curioso de este hecho, es que los tintes naturales que acompañaban a este azúcar también tintaron la miel, dando lugar a esta noticia tan sorprendente.

Estos animales son increíbles. De ellos depende la polinización de muchas especies vegetales, incluyendo muchos cereales que son fundamentales para el ser humano. Se atribuye a Einstein la frase que dice que si las abejas desaparecieran de la tierra, el hombre tardaría sólo 4 años en seguir el mismo camino. Tiene lógica, ya que los cultivos más importantes de cereales dependen de este pequeño insecto y de su labor polinizadora. Imagináos las hambrunas que podrían producirse, con todo lo que conllevaría. Creo que Einstein es alguien a quien debemos escuchar, ¿no? De hecho, en los últimos años las abejas están desapareciendo. No se sabe muy bien el motivo, pero su población esta disminuyendo alarmantemente en todo el mundo. En algunos casos se ha observado que simplemente se alejan de las colmenas para volar sin rumbo fijo hasta morir.

Afortunadamente, no hace mucho que Greenpeace ha conseguido que Europa prohiba ciertos pesticidas tóxicos que se sabe que afectan directamente a las abejas. Por supuesto, no sin la oposición de grandes empresas que prefiero no mencionar, aunque os recomiendo que leáis el enlace anterior, donde son señaladas con nombre y apellidos.


jueves, 27 de junio de 2013

Encantado de saludarte

Este primer post está escrito a modo de presentación, pero antes de presentarme a mi mismo, creo que debo aclarar la pregunta que da título a este blog.
Por desgracia, la ciencia y todo lo relacionado con ella sigue siendo tratado como un bicho raro en nuestro sistema educativo. De hecho, tengo conocidos que culpan antes a aliens, fantasmas o dioses de ciertos hechos "raros", según dicen ellos, que suceden a su alrededor antes que pensar de una manera científica.
¿Y por qué no "dioses o ciencia" o "fantasmas o ciencia"?. Eso, queridos frikis de la ciencia, se lo debo a la persona que a partir de este momento es declarada como mascota oficial de este blog. Os presento a Giorgio Tsaukalos.


El gran Giorgios Tsaukalos, nuestra mascota oficial.

Algún día haré un post sobre él y sus razonamientos "científicos", pero resumientdo, este señor se ha hecho famoso en internet por su manía de culpar de todo a los aliens.

Yo me considero un científico. Es lo que he estudiado. La verdad es que no trabajo en un laboratorio, puede que sea culpa de la crisis, la sociedad, los aliens o qué se yo. Cierto es que ganas no me faltan. De momento voy tirando como puedo; lo de la ciencia no es muy lucrativo. De lo que sí me he dado cuentta es de que me encanta hablar de este tema, hacer ver a la gente que todo lo que nos rodea tiene una explicación y tratar de despertar interés en la ciencia a los que no hayan podido acercarse a ella por otros medios.

Vamos a intentarlo, espero que os guste.